martes, 4 de noviembre de 2014

José Gutiérrez Solana, honestidad con el ahora.

El cartel del crimen, Gutiérrez Solana, 1920
De Gutierrez Solana me inquietan los cielos, que son como un espejo de una tierra seca y baldía; las caras, a menudo indistinguibles de las máscaras, toscos títeres al vaivén de la barbarie; que a pesar de lo grueso del trazo se capta el espíritu que subyace en las escenas.

No hay regodeo en el horror, hay honradez de mirada.

Y es lo que nos falta hoy, impregnados de pánico o esperanza, no queremos que nadie nos pinte como somos; preferimos la condescendiente mirada que nos devuelve una pantalla.