martes, 26 de abril de 2011

América, de Vladimir Maiakovski

América
Vladimir Maiakovski
Editorial Gallo Nero
Madrid, 2011
9788493793296
16€

El extrañamiento como una de las bellas artes, o como el poeta de la revolución rusa disecciona de forma afilada el nuevo mundo.

Caminen, como ejercicio, por su ciudad, por las calles que transitan a diario, compren el pan donde lo hacen habitualmente, bájense en su parada de metro o simplemente vuelvan a sentarse en ese banco del parque que les gusta. Ahora hagan todo esto y traten de imaginar que no son de ese lugar, que acaban de llegar, que ese semáforo en el que encienden el cigarro no les pertenece. Poco a poco irán aflorando los detalles más inusuales, los pliegues que solo se ven al microscopio, la realidad tomará un color nuevo. Ahora piensen que son el poeta más libre y vanguardista de la Rusia revolucionaria y que hacen un viaje a Méjico y Estados Unidos en 1925. Más o menos les saldría el libro del que hablamos.

América despierta estas sensaciones desde las primeras páginas, desde el viaje en barco a través del Atlántico. La visión de un  hombre que observa todo desde la curiosidad más infantil pero que además reflexiona sobre ello con sagacidad y asombro, con cantidades enormes de humor del bueno, del que casi no se percibe, del que emana la sonrisa. 

Hay pasajes, sobre todo en Méjico, en los que la propia realidad crea el absurdo:

"En México, un conductor no es responsable por las lesiones ocasionadas, (¡Haber ido con más cautela!), por eso el término medio de vida sin lesiones es de diez años. Todo el mundo tiene accidentes al menos una vez cada diez años. Por supuesto, hay gente que aguanta 20 años sin ser atropellada, pero lo hace a costa de los que sufren atropellos cada cinco años"

Este libro es también una guía para los amantes del retrofuturismo. La constatación de como la electricidad (por la que el autor siente un asombro permanente) y la tecnología civil estaban cambiando el paisaje de Nueva York de forma constante en esos tiempos, en los que las construcciones eran derribadas cada pocos años para hacerlas aumentar de tamaño. O como el transporte subterraneo podía trasladarte de un edificio a otro sin pisar un solo centímetro de calle. Hay incluso anécdotas históricas, como el descubrimiento de los primeros pasos de cebra:

" Como siempre sucede en las provincias, la administración había dejado volar su fantasía: unas rayas blancas sobre el asfalto indicaban lugares exactos de cruce para peatones (cosa que no he visto jamas ni tan siquiera en Nueva York)"

Por supuesto la geografía humana tampoco pasa desapercibida al ojo de Maiakovski. Inmigrantes de todas la nacionalidades abriéndose paso en el laberinto de asfalto, sindicatos, huelgas y manifestaciones inéditas en los EEUU actuales, historias absurdas de gente que gana tanto dinero en tan poco tiempo que crea las costumbres más disparatadas. Y por supuesto el americano medio, con su confianza en el dolar, su adhesión incondicional a la tradición conjugado con su desconocimiento de casi todo, calles por las que un día transita una logia masónica, una procesión católica irlandesa o el Ku Kux Klan. Millonarios senectos que publican anuncios en periódicos en los que se ofrecen a "adoptar" a jovencitas de 16 años. "No hay un solo país que suelte tanta palabrería ética, sublime e idealista, como los Estados Unidos"

Lean este libro como una guía histórica de costumbres, un libro de curiosidades sociológicas, una nueva faceta de un tipo imprescindible en la cultura de vanguardia, leanlo como quieran. Pero sobre todo no olviden volver a observar la realidad como si fuera la primera vez que la ven, la experiencia diaria será entonces extraordinaria.