miércoles, 22 de abril de 2015

(El último) Trayecto en la Dalcó


(El último) Trayecto en noche cerrada.

Aprovechando los seis meses desde que el libro salió a la calle la librería Olmo Dalcó organiza un acto en torno al mismo.

Contaremos con las palabras de Antonio Antón, Marga Ferré, Alfonso Deriva y el propio autor.

Será el miércoles 29/4 a las 19:30, en la C/Olmo 18, Madrid.

Encuentro final con un libro sobre un momento en que el amanecer no se imagina.

martes, 7 de abril de 2015

Dexedrinas XVII




Ya había cuevas mucho antes de que existiera el miedo.
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La relación entre ideología y realidad se parece a menudo a la del fetichista con su objeto de deseo: suele ser inalcanzable y cuando lo es, decepcionante.
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Los sueños que nos vuelven del revés el día son los hijos de los días que nos vuelven del revés la vida.
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Besar el cuello de una mujer es el descenso a tumba abierta del amor. Si sus brazos no se vuelven bosques de pinos nuestros labios no valen como esquíes de pendientes escarpadas.
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El carnicero movía el cuchillo sobre la carne con singular habilidad, de joven había soñado siempre con tocar un violín que nunca tuvo.
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Una primavera inalcanzable tras los vidrios de la ventana cuando el espíritu se halla en un otoño de hojas crujientes es el pago para quien se detiene demasiado en un recuerdo doloroso.
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El cursor sólo espera que la tecla se pulse para parir palabras.
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Una chimenea sólo echa humo si la casa es hogar.
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La ventanilla de un coche veloz por carretera es una pantalla donde se proyecta la relatividad del paisaje.
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Los ancianos alejan su mente del mundo como una forma de preservar quienes fueron ante la hostilidad del presente.
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Un escritor sin futuro carga siempre su lápiz con balas.
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El teatro que media entre nosotros y nuestra imagen pública se torna tragedia cuando la segunda se impone sobre el yo.
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Quien en su explicación vuelve más difícil de entender el objeto de su discurso es un pésimo orador, cuando no un pedante sin solución.
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El filósofo posmoderno tan sólo consultó la prensa del día y se sentó a esperar los aplausos.
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Hay una obsesión creciente por explicar todo como un símil informático. Perdonad la hostilidad de quienes aún estamos hechos de carbono y no de silicio.
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Se diría que la ironía, ante la ausencia de principios, se ha convertido en la coartada para aparentar criterio careciendo completamente de él.
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Las escapatorias desde lo individual son sucedáneos de inmunidad, una triste masturbación del ego esclavo pero pensado libre.
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Eso llamado actualidad es el condicionante que dirige nuestra atención hacia los intereses de quien la cuenta.
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Una pila de monedas pequeñas es el recordatorio de una pobreza ordenada.
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Las montañas y los valles esculpidos por fuerzas descomunales nos hacen sentirnos diminutos, pero son tan susceptibles al paso del tiempo como nosotros.

Queréis

Alfred Kubin

Queréis que haya vida sin muerte, vejez sin arrugas, amor sin entrega.
Queréis política sin ideología, pobreza sin amenaza, riqueza sin explotación.
Queréis enfados sin ira, rechazo sin odio, actos sin consecuencias.
Queréis follar sin mancharos, comer sin matar, defenderos sin violencia.
Queréis querer como accionistas.
Queréis bebés sin llanto.
Queréis morar en la boca del volcán sin preocuparos.

Queréis vivir sin conflicto como el cadáver sin aire.

Queréis victoria sin derrota.

Por eso no me queréis a mí.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Cuando las farolas iluminan la nada

Brassaï

Ahora, cuando las farolas iluminan la nada, las calles cesan y tu respiración se oye más cerca, ahora es el momento de empezar a escribir.

Sin pretender encontrar las llaves sobre la mesa ni los puntos olvidados que marcamos en el mapa, sin mirar tus botas de amazona sin caballo, sin ver el pez que nada en tu cuerpo. Sólo mirando por la ventana de cristales húmedos por la noche fría de los últimos días del invierno.

Los semáforos cambian en la distancia sus colores incomprensibles para mis ojos equivocados, las escaleras del metro se hallan detenidas y los pasos de cebra, inútiles, pastan en el asfalto. Todo detenido, como al verte.

Llega el ligero rumor del disipador que intenta aligerar la carga de temperatura de un ordenador que se resiste a morir, al que le piden mucho más de lo que puede dar. Un objeto gastado y viejo; y sin embargo tan útil. Con él he vivido mis grandes batallas, mis más oscuros trayectos; en él he escrito sobre el mundo que se derrumbaba a mi alrededor.

No es posible manejar ecuaciones de tal tamaño, con tantos factores, variables y cifras que bailan en mi cabeza como muñecas mecánicas rusas de precisos engranajes. No es posible porque en su danza se esconde lo único bueno que tiene una existencia por lo demás demasiado gris, esa pirueta que lo altera todo entre un océano embravecido y tazones de vino blanco.

Te he cartografiado sin que me vieras, como un explorador de anchos bigotes haría con un selva impenetrable. He visto tus constelaciones, he paseado por los accidentes más recónditos y azotados por el viento. He visitado también aquellos trópicos donde podría dormir durante horas, esperando a tus narraciones precisas de lo que ibas soñando.

Resulta extraño experimentar tales sacudidas cuando pensabas que la superficie de la luna era un lugar sin vida, yermo, polvoriento. Que en la cara oculta en la que aterrizaste no había más que sombra y frío y ruptura de las comunicaciones. Pero las ondas, aún a centenares de miles de kilómetros, encuentran siempre un camino por donde llegar.

Un gato cruza corriendo el parque -y aquí nos detenemos- mientras bebo un vaso de agua turbia y recuerdo los bares de los que salimos tambaleantes, como un ejército en retirada, huyendo demasiado a prisa. Yo, sinceramente, estaba fingiendo mi borrachera, pero practico la educación chejoviana, aquella que marca que lo mejor ante la sal derramada en la mesa -o el café, quién sabe- es apartar la mirada y hacer como que no se ha visto.

Yo me tambaleaba por otras cosas, ninguna de ellas recomendable, cuando lo que se quiere es escalar montañas sin apenas oxígeno y el pantalón de tweed sin ninguna arruga. Carecía de crampones, piolet y arneses, carecía de cualquier equipo, sabía que aquella cumbre sería imposible de alcanzar. Pero un montañero, aún vestido de astronauta, no se rinde nunca.

Tambalearse y temblar por estar junto a alguien es de los pocos derechos inalienables que las cartas de navegación de la diplomacia no recogen. Como el bien y el mal, tan claros en su fértil resultado, como una pistola plateada llevando a cabo el acto más surrealista, el gesto más radical: ese que aniquila fantasmas inocentes y criaturas culpables, sin distinguir unos de otras, como el mundo no distingue ya pecado de salvación.

Quizá sea eso. Quizá no sea más que la huida de los refugiados de la normalidad, con lo poco que pudieron salvar de ese espacio que nunca existió, de esas vidas que nunca tuvieron. Lo encontraron fácil para buscar aliados en una carretera polvorienta y llena de baches, con indicaciones fallidas y brújulas estropeadas.

Si es así, poco de lo demás importa. Los raros no somos pocos, aunque seamos raros y todo tan sólo habrá sido una sombra difusa que se perderá entre la replicante luz de las antorchas.

Si no, si todo lo demás tiene algún sentido -a pesar de la ausencia de piedra Rosetta desde que se rompió en las últimas inundaciones de significado- no me pidas que vaya hacia las regiones septentrionales donde la aurora boreal de neón será el único sitio donde pueda ver de nuevo el verde.

Yo perderé la tormenta en que perderme, y tú la historia que imaginaste, aunque sólo fuera brevemente, en ese tiempo en que unas puertas se cierran, en ese instante en que una bombilla se funde, en ese segundo en que la gota se transforma en copo, ahí, entonces, cuando todo se da por sentado pero todo puede estar aún por ocurrir.

lunes, 23 de marzo de 2015

Garry Winogrand y Revista Don


Durante todo este mes de marzo hemos aparecido en la pieza que la Revista Don nos propuso en torno a las fotografías de Garry Winogrand expuestas en la Fundación Mapfre de Madrid.

Podéis leer mi microcuento y el de otros autores aquí.

lunes, 16 de marzo de 2015

Presentación Trayecto en noche cerrada en Barcelona



Las presentaciones son lo más parecido que tenemos los escritores a los conciertos. Son un momento donde los que se sientan frente a ti serán, o han sido, lectores, esa gente que con una generosidad infinita dedica unas horas de su vida a leer las historias que escribiste.

Este jueves 19 de marzo a las 19h presentamos Trayecto en noche cerrada en la librería La Central del Raval, situada en el Carrer d'Elisabets, 6.

Me acompañarán Miqui Otero, que además de escribirnos el prólogo del libro ha tenido la gentileza de volverse a prestar para dar otra vuelta por las calles sucias de Trayecto. Miqui no requiere presentación: escritor, periodista y alma musiquera de primer orden. También estará Toni Esteban: agitador cultural, vietnamita y punk77. Toni además es quien nos pierde cada vez que vamos a Barcelona para que no cojamos el tren a tiempo.

A mí me gustaría mucho verles, que escuchen lo que tenemos que contarles, abrirles el apetito para que lean el libro y, si ya lo han hecho, que me cuenten lo que les ha parecido.

Les prometo que por lo menos será algo que no les deje indiferentes.

Actualización

Os dejo aquí algunas fotos de una jornada épica.






Pompa y circunstancia



La radio es ese espacio donde la palabra toma el protagonismo que nunca debió perder, por eso me gusta tanto.

Tengo la enorme suerte de haberme embarcado junto al Comodoro Bruno Galindo y su señoría, Álex Portero, en un viaje muy particular. Un programa de radio llamado Pompa y circunstancia, producido en los estudios de El Estado Mental.

Pompa y circunstancia son las parafilias del marqués, un trayecto por esos lugares tan aberrantes como queridos. Somos pretenciosos y engolados, lo sabemos, es una cuestión de supervivencia. En un mundo tiranizado por lo convencional y un preocupante disgusto estético pensamos que ya era hora de recurrir a nuestros monóculos para reírnos -con carcajadas displicentes- de eso llamado normalidad.

En este enlace tienen ustedes nuestros dos primeros programas, especial himnos y especial zoológicos. Sí, han leído bien. Himnos y zoológicos.

Ya estamos preparando nuestro tercer programa, un especial sobre terrores nocturnos (como ven cada programa es, efectivamente, especial) así como un cuarto programa en el que, posiblemente, necesitemos ayuda de cámara para enfrentarnos a lo desconocido.

Pompa y circunstancia, un programa hecho en radio de válvulas para oyentes que disfrutan del encanto del guatiné.